Exégesis de Romanos 2. 25 – 29

Trabajo Exegético

Autor: Daimara Zaldivar González

El propósito de nuestro estudio se encuentra en el libro de Romanos, un libro que ha generado un si números de preguntas entre las denominaciones cristianas a través de la historia. Para algunos es un libro lleno de misterios, para otros era un puente para entender toda la Escritura. Por ejemplo Coleridge dijo: que era la obra más profunda en existencia; Martín Lutero comentó que era la parte principal del Nuevo Testamento y el Evangelio perfecto. Si un hombre la entiende», declaró Calvino, tiene para un camino seguro en Romanos para el entendimiento de todas las Escrituras. Godet se refirió a ella como la Catedral de la fe cristiana. Más recientemente Bruce Metzger, el notable erudito de Princeton, llamó a Romanos la Constitución del cristianismo universal”. Grandes intelectuales como Agustín de Hipona y J. Edwards han estudiado Romanos y han descubierto profundidades más allá de sus profundidades conocidas[1].

El pasaje objeto de estudio en esta investigación se encuentra específicamente en Romanos 2:25-29.A través del mismo se puede notar distintas maneras en que los judíos se consideraban superiores por el conocimiento que tenían de Dios y de su ley. Se jactaban de tener una buena relación con Dios, de pertenecer a su pueblo elegido, y se gloriaban en El. Sin embargo, en los vv. 21–24 se evidencia que eran culpables de los mismos pecados que condenaban en otros, tales como hurtar, adulterar y profanar lo sagrado.

Sus actos contradecían su conocimiento y, en lugar de honrar a Dios como suponían, lo estaban deshonrando y hacían que los gentiles blasfemaran su Nombre. Aprobaban lo que consideraban era lo mejor, pero en los hechos hacían lo peor. Eran expertos en el conocimiento de lo que debía hacerse tenían la forma de la ciencia, es decir, se jactaban de tener el conocimiento absoluto y de expresar la verdad absoluta (v. 20).[2]

En la actualidad si aplicamos esta verdad al cristianismo profesante, podríamos decir que no todo el que se dice hoy cristiano lo es en la realidad de una vida de fe. No es la señal exterior, como el bautismo, concurrir a una iglesia, ser miembro de ella o participar en las actividades de la iglesia lo que hace a alguien cristiano, sino el haber aceptado a Jesucristo como Salvador y Señor de la vida. Aunque no es lo más deseable, puede darse el caso de quienes sean cristianos de corazón por haber nacido espiritualmente de nuevo, y que sin embargo, por diferentes circunstancias no gozan de la membresía o la comunión de una iglesia local.

Puede ser el caso de presos en la cárcel que han aceptado a Jesucristo, o de enfermos postrados en forma permanente, o de ancianos confinados a pasar sus últimos años en hogares. Puede haber entre ellos y otros grupos humanos, verdaderos hijos de Dios por la fe. Y tal vez, hay muchos que concurren con constancia a iglesias de las que son miembros ‘activos’ y aun dirigentes, pero que no han tenido una real experiencia de vida nueva en Cristo Jesús. Siguiendo la aplicación, estos últimos pueden recibir la alabanza de los hombres que aprecian sus servicios, pero aquellos otros, marginados en cierto modo de la vida de la iglesia local, reciben la alabanza del mismo Dios de los cielos.

La investigación se fraccionará en tres capítulos, en el primero se analizará el contexto, el segundo el análisis estructural del pasaje, y en el tercer capítulo se realizará el análisis teológico del texto.

Espero que esta exégesis sea de beneficio para cada lector, aumentando su conocimiento y a la vez motivándolo a un estudio más significativo de la Biblia. A la vez que pueda aplacar sus dudas acerca de este texto.

CAPÍTULO I

ANÁLISIS DEL CONTEXTO

Alguien afirmó que un texto sin su contexto es un simple pretexto. Nuestro objetivo en este capítulo es ayudar al lector a comprender mejor el pasaje que nos proponemos estudiar a través de una comprensión del contexto, esto es las circunstancias en que fue escrito el libro, su estructura, autor, propósito, etc., nos ayudan a entender la teología que se presenta.                                       

Aspectos generales Autor

El autor es Pablo, el apóstol: Romanos 1:1 lo confirma .Apropiadamente Pablo fue escogido por Dios para escribir la carta a los Romanos. Él fue bien educado, era teólogo, viajero mundial, pensador cosmopolita y por selección divina el apóstol a los gentiles. El comprendió al romano legalista y al ciudadano liberal, y podía desenvolverse en la compañía de grandes y pequeños. El podía ser “todas las cosas para todos los hombres”. Pablo, el pensador y teólogo, desarrolló su sistema teológico a su cenit en esta carta. Pablo fue también un judío, y como estricto fariseo estaba familiarizado con las costumbres y la teología judías. Él pudo, por lo tanto, explicar la reacción de los judíos a Cristo, y pudo hacer que la teología del cristianismo, que era tanto del pensamiento básico judío. Las evidencias tanto internas como externas apoyan decisivamente la paternidad paulina de esta epístola.

Evidencias internas: (1) el autor se identifica como Pablo (1:1). (2) Se reconoce como apóstol de los gentiles (11:13). (3) El ministerio descrito en 15:15-20 se ajusta mejor al de Pablo. (4) El estilo y el contenido de la epístola manifiestan una paternidad paulina. (5) Las circunstancias mencionadas en 15:15-28 concuerdan con lo ocurrido en 1 Corintios 16:1-4 y 2 Corintios 8:9.

Evidencias externas: la paternidad paulina de Romanos es reconocida por Clemente Romano, Ignacio, Justino Mártir, Policarpo, Hipólito, el Canon Muratori, Ireneo, Tertuliano, San Agustín y otros[3].

Lugar de origen

Lo más probable es que Pablo escribiese Romanos desde Corinto por las siguientes razones: Hechos 20:2-3 menciona que Pablo permaneció en Grecia durante tres meses durante ese tiempo promovió y recogió la ofrenda para los santos necesitados en Jerusal6n (1 Co. 16:1-4; 2 Co.8:9, ver tambi6n Ro. 15:25-27).  Pablo estaba hospedado en la casa de Gayo, quien vivía en Corinto (Ro. 16:23; 1 Co. 1:14). El Erasto mencionado en Romanos 16:23 vivía en Corinto según 2 Timoteo 4:20. Después de haber recogido la ofrenda, Pablo parte para Jerusalén (Hch. 20:17-38) y de allí esperaba salir para Roma. Probablemente Pablo compuso su Epístola a los Romanos en el invierno del año 57 o la primavera del año 58 d.C., poco después de haber escrito su Segunda Epístola a los Corintios y antes de realizar su viaje a Jerusalén (Hch. 20:17-21:17).[4]

 Ocasión de la epístola

Evidentemente, Pablo deseaba visitar a los creyentes residentes en Roma, pero sus actividades evangelistas y misioneras no le habían permitido hacerlo (15:22). Parece ser que el Apóstol había determinado cumplir ese gran deseo después de realizar el viaje a Jerusalén para llevar la ofrenda a los hermanos necesitados (15:23-32). Pablo aprovecha el viaje de Febe a Roma para enviar su carta (16:1). Esta carta serviría de anticipación de su viaje a Roma y al mismo tiempo de plataforma para la predicación del evangelio de la gracia de Dios. Pablo deseaba continuar su ministerio apostólico en Espafia. Era su propósito proclamar el mensaje de salvación en sitios donde aún no había sido predicado.

Contexto histórico y político

Durante el tiempo de Pablo, cuando el escribe y visita a Roma, la ciudad tenía una población estimada de alrededor de 800.000 de los cuales 30.000 eran judíos. Roma era una comunidad cosmopolita. Allí se encontraban poetas, oradores, filósofos, artistas, escritores, abogados, políticos, gobernantes, nobles y una multitud de gente común, judíos y gentiles, esclavos y libres, buenos y malos. Con Nerón en el trono y con una gloriosa historia en el pasado, esta fue una ciudad estratégica para la proclamación del evangelio de Jesucristo.

Geografía y clima de Roma

Roma fue construida en siete colinas bajas. Parece haber sido una ciudad más bien bella, como indican las ruinas del Foro, los arcos, columnas y templos. Estas ruinas dan prueba de una sólida planificación y construcción y de un alto grado de cultura y refinamiento. El clima es templado y la abundancia de Sol hace de Roma una ciudad agradable. Cálida en el verano, la ciudad casi siempre refresca por la noche. Durante los meses más calurosos, julio y agosto, el promedio de temperatura es de 75°F (24°C)  ; mientras que la temperatura durante los meses más fríos del invierno, Pablo debe de haberse emocionado hasta lo profundo de su ser cuando al fin llego a la Ciudad Eterna porque cuando él es- Pablo debe de haberse emocionado hasta lo profundo de su ser cuando al fin llego a la Ciudad Eterna porque cuando él escribe su carta había expresado su anhelo de visitar esta vasta metrópoli. Ella era el centro del mundo occidental[5].

Propósito

El propósito central de la Epístola a los Romanos es exponer el tema de la santidad y la justicia de Dios a través del evangelio de la gracia (1:16-17). Además, demostrar que todo ser humano esta desprovisto de la santidad y la justicia que Dios demanda (1:18-32). Tanto el judío como el gentil están perdidos y, por lo canto, necesitan la justicia de Dios. En esta epístola Pablo aclara cual es la posición que ocupa tanto el judío como el gentil dentro del plan divino de la salvación.

Estructura literaria

Este documento es clasificado dentro del género epístola. Abre el ciclo epistolar del N. T. y a la vez echa firmemente el fundamento de la doctrina que Dios reveló por medio de los Apóstoles .Las cartas del apóstol Pablo se relacionan con la historia de Los Hechos y, en especial, con el relato de sus grandes expediciones misioneras, de la manera en que el fruto del árbol halla sus orígenes en el tronco y las ramas. Las raíces van más hondas y corresponden a los escondidos consejos de Dios desde la Eternidad.

En Los Hechos se nos presenta la parte externa la obra de Pablo: sus viajes, su estancia en los distintos lugares estratégicos que evangelizaba, la formación de las iglesias locales con la confirmaci6n en la fe de los tales.[6]

Las epístolas fueron dirigidas a una iglesia, a los cristianos en general (1 Co. 1:2; Gá. 1:2; 1 P. 1:1, 2 P. 1:1; etc.); o a unas pocas a personas (Tito. 1:1, 4; 2 Jn. 1; etc.). La mayoría de ellas sigue en su estructura la costumbre de la época: un epígrafe que lleva el nombre del escritor y de la iglesia o de las personas a quienes se dirige la epístola; el desarrollo o exposición, y la mayoría termina con un saludo.  Algunos usaban un amanuense o escriba (Ro. 16:22).  Esto es característico de muchas de las cartas de Pablo. Se escribían con el propósito de resolver problemas que surgían en las iglesias, tales como: Males morales, Herejías (1 Co.; Gá.), Aclarar algunas doctrinas (He.). Dar instrucciones (1, 2 Ti.; Tito.).[7]

Las características de esta epístola

Presenta una panorámica universal de la condición del hombre delante de Dios. Contiene setenta y cuatro referencias y alusiones al Antiguo Testamento. Se asemeja más a un tratado teológico que a una carta. Fue escrita a una iglesia que Pablo no había establecido. No fue escrita a causa de problemas doctrinales o prácticos, Introducción larga, poco habitual en Pablo. Es comprensible ya que él está escribiendo a una iglesia que no fue fundada por él. Se da a conocer en las primeras líneas. Conclusión única por contener los nombres de muchos creyentes.

Cita mucho el Antiguo Testamento. Desde que inicia su salutación en 1:2 hablando de las “Santas Escrituras” Pablo hace muchas referencias al AT. Es muy interesante cómo Pablo agrupaba un conjunto de escritos del AT para hablar de una enseñanza o doctrina determinada, por ejemplo 3:10 y siguiente. Ya que Romanos es primariamente una carta doctrinal contiene muy poco material histórico. Sin embargo Pablo utiliza muchas figuras históricas conocidas del AT tales como Abraham (4), David (4:6-8), Adán (5:12-21), Sara (9:9), Rebeca (9:10), Jacob y Esaú (9:10-13), y Faraón (9:17) como ilustración para explicar las doctrinas.

Argumentación retórica. Pablo escribe como si estuviera en un debate doctrinal como si el apóstol tuviera a alguien objetando sus razonamientos, y por eso en ocasiones formula preguntas y las responde retóricamente.

Abunda un vocabulario teológico. Pecado, ira, muerte, ley, justicia, justificar, considerar, fe, creer, vida, esperanza, circuncisión, Israel, judío, y gentiles. Sobre todo la palabra “justicia” y “ley” son claves en esta epístola.[8].

Clasificación teológica

Muchos eruditos se preguntan ¿Será un tratado o una carta? A pesar de que la introducción y la conclusión califican el libro como una epístola, el cuerpo de la obra parece más un tratado teológico que una carta. Contrasta mucho el carácter epistolar de 1era Corintios

En este pasaje Pablo muestra que los judíos son culpables ante Dios. Pablo predica convenciendo a sus oyentes de su necesidad de una clase diferente de justicia. Aunque en otra carta él dice que su predicación no es elocuente (1 Co. 2:1-5), Pablo había estado hablando de los judíos en los versículos 1-16, pero ahora los identifica por nombre. Los judíos eran muy farisaicos. Pablo explica las bases de su arrogancia en estos versículos.

El nombre “judío” contrasta con el nombre “griego” y llama la atención a la nacionalidad. Los judíos se gloriaban de ser miembros del pueblo escogido por Dios (cf. Ex. 19:5, 6). Ellos se confiaban en la ley mosaica debido a que el mismo Dios se la había dado a Moisés en el monte Sinaí. Ellos presumían de su conocimiento de Dios que habían obtenido a través del pacto. Tenían un relativo preciso entendimiento de lo que para Dios es más o menos importante (cf. Fil. 1:10). Ellos condescendían con los no judíos como aquellos a quienes habían guiado a pesar de que, como lo señalara Pablo anteriormente, los gentiles tienen cierta luz y ley.

Junto con la ley mosaica, los judíos se jactaban igualmente de la circuncisión. Algunos de ellos creían que Dios no permitiría que ningún varón circuncidado entrara a la perdición. Ellos sentían que este rito garantizaba que Dios los aceptaba (así como algunos cristianos piensan que el bautismo garantiza la salvación). Pablo les recuerda a tales personas que la realidad es más importante que la profesión, y la obediencia más vital que el testimonio. La circuncisión no los protegería de la ira de Dios si fallaban en cumplir todo lo que él mandaba[9].

Alcances del pasaje

Como señala Peter Jeffrey, es imposible entender Romanos sin entender el uso que Pablo hace de la palabra “justicia”, porque el tema de la epístola es el evangelio de la justicia de Dios. Dice Pablo en 1:16-17 que el evangelio es poder de Dios para salvación porque “en el evangelio la justicia de Dios se revela…” y es puesta a disposición de los pecadores.

La palabra “justicia” aparece 33 veces en Romanos. Para nosotros los gentiles significa lo mismo que para los griegos, una “virtud ética”. Ser “justo”, ser “equitativo”, actuar con “equidad”. Pero para los judíos, la justicia era más bien una expresión de una situación legal. Los justos eran aquellos que tenían asegurado el veredicto cuando estuvieran delante de Dios.

En otras palabras, para la mentalidad judía, el “justo” y el “impío” es lo que para nosotros significa el “declarado inocente” y “declarado culpable” en un tribunal (Deuteronomio 25:1; Prov.17:15; Luc.7:29; Luc.18:9-14).Éticamente, todos somos injustos delante de Dios. Judicialmente Dios declara (legalmente) justo a un pecador (éticamente) injusto por su soberana elección en virtud de la justicia de Cristo. Lo más impresionante de este pasaje es que Pablo demuestra los judíos ni nadie en este mundo puede basar su sentido de seguridad en la circunstancia que ellos, y no los gentiles, han sido circuncidados. Pablo arguye que la circuncisión no acompañada de la obediencia a la santa ley de Dios carece de valor.

Lo mismo es cierto, por supuesto, del agua del bautismo y del pan y vino de la cena del Señor. Como signos y sellos estas cosas tienen valor, pero sólo cuando están acompañadas por la obediencia. Una persona circuncidada que es transgresora de la ley es igual a una incircuncisa.

En nuestros días, las latas y las botellas tienen etiquetas que indican lo que hay adentro. La circuncisión era una etiqueta e implicaba que el judío era obediente a Dios. Sin embargo, si éste no era completamente obediente, la etiqueta no solamente no tenía valor sino que era falsa. El contenido de la lata es más importante que la etiqueta. De la misma manera, si los gentiles eran completamente obedientes a Dios, la falta de la etiqueta de la circuncisión no era de mayor consecuencia. Los judíos le daban más importancia a la presencia de la etiqueta que al contenido de la lata. El punto de Pablo es que la desobediencia trae condenación y la obediencia perfecta teóricamente trae salvación, ya sea que uno sea judío o gentil. La circuncisión del corazón es una operación espiritual que solo el Espíritu Santo lleva a cabo; no es una operación física que se conforma a la letra de la ley mosaica. La verdadera persona obediente no solamente alabará a Dios, sino que también Dios lo alabará a él. No solamente recibirá la alabanza de los hombres por el hecho de profesar obediencia a Dios.[10]

CAPITULO 2

 

ANALISIS TEXTUAL

 

En esta parte del estudio se tratará de buscar una comprensión más clara de texto, se analizará la estructura de la carta, su contexto general además la morfología y sintaxis de oraciones y palabras más importantes en el pasaje.  Así se podrá saber la verdadera intención del autor al escribir el pasaje.

Estructura General de la carta

Entre las características principales de esta carta están su larga introducción, el número poco común de saludos personales que aparecen al final de la misma, el uso más amplio de citas del Antiguo Testamento (cerca de 57 veces) que en todas las demás cartas combinadas, y el rico énfasis teológico, especialmente sobre Dios mismo. Las palabras más comunes en la carta son: Dios con una frecuencia de 153 veces, Cristo con 65 veces) y pecado que aparece 48 ocasiones en la carta[12] Este pudiera ser un bosquejo sugerente de la carta:

A-INTRODUCCIÓN (ROMANOS 1:1-17)
1- Introducción: Tema central de la carta (1:1-17)

B-TODO HOMBRE NECESITA LA SALVACIÓN DE DIOS (ROMANOS 1:18-3:20)

1-La culpabilidad del hombre (1:18-32)
2-Moralistas y religiosos son culpables (2:17-29)
3-Los judíos son culpables (3:7-35)
4-No hay objeción, todos somos culpables (3:1-20)

C-TODO HOMBRE ES SALVADO POR MEDIO DE LA FE (ROMANOS 3:21-4:25)

1-Justos por medio de la fe (3:21-31)

2-Un ejemplo del Antiguo Testamento (4:1-12)
3-Abraham, un ejemplo del Antiguo Testamento (4:13-25)
D-LOS RESULTADOS DE LA JUSTIFICACIÓN (ROMANOS 5:1-21)

1-Reconciliados con Dios (5:1-12)

2-Adán y Cristo (5:12-21)

E-LA NUEVA VIDA EN CRISTO (ROMANOS 6:1-7:6)

1-Muertos juntamente con Cristo (6:1-14)
2-Siervos del bien (6:15-7:6)

F-EL CRISTIANO Y LA LEY (ROMANOS 7:7-8:39)

1-El pecado y la ley I (7:7-13)
2-El pecado y la ley II (7:14-25)
3-La vida en el Espíritu I (8:1-11)

4-La vida en el Espíritu II (8:12-17)
5-La vida en el Espíritu III (8:17-30)
6-La vida en el Espíritu IV (8:31-39)

G-ISRAEL Y EL PLAN DE DIOS (ROMANOS 9:1-11:36)

1-La libertad soberana de Dios I (9:1-13)
2-La libertad soberana de Dios II (9:14-30)
3-Buscando la justicia equivocada (9:31-10:13)
4-Israel no tiene excusas para su incredulidad (10:14-21)
5-El rechazo de Israel no es total ni final (11:1-36)

H-LA CONDUCTA CRISTIANA (ROMANOS 12:1-15:13)

1-La nueva vida en Cristo I (12:1-8)
2-La nueva vida en Cristo II (12:9-21)
3-El cristiano y la autoridad civil (13:1-7)
4-Invitación al amor y a la buena conducta (13:8-14)

5-Los débiles en la fe I (14:1-12)

6-Los débiles en la fe II (14:13-23)

7- Los débiles en la fe III (15:1-13)

I-COMENTARIOS PERSONALES (ROMANOS 15:14-16:27)

1- Pablo y su actividad misionera (15:14-33)

2-Saludos finales (16:1-27)[13]

Análisis de la estructura

Al observar esta carta se puede notar que el libro de Romanos habla constantemente de la justicia de Dios que es la suma total de todo que Dios demanda, ordena y aprueba para el hombre. Dios mismo proporciono esta justicia en Jesucristo.

El propósito doctrinal de este libro es instruir a los hombres en el conocimiento y el poder de la salvación que viene de Dios para que ellos puedan responder con fe al evangelio y saber que son justificados. Estos son llamados por Dios, los cantos elegidos por medio de los cuales el realiza su triunfante plan. Es importante destacar que una variedad de comentaristas afirman que el verdadero libro o mejor contenido comienzan a partir del versículo 10 de este libro, argumentan que los capítulos del 1-9 solo son la introducción, pero que el verdadero desenlace comienza después.

El pasaje que se estará estudiando se encuentra es esta sección, el mismo se encuentra en el versículo 2:25-29 donde Pablo ya ha demostrado que los judíos no pueden construir el castillo de su confianza sobre el hecho que ellos, y no los gentiles, poseían la ley, en la que habían recibido instrucción.[14]

Podemos plantear que los primeros capítulos Pablo después de haber demostrado que la doctrina de la justificación—y en consecuencia la salvación—por la fe es real y necesaria (capítulos 1–3), bíblica (capítulo 4) y efectiva, es decir, productora de frutos (capítulos 5–8), Pablo procede a probar en los capítulos 9–11 que es también histórica, en el sentido de que en el curso de la historia las promesas más preciosas de Dios siempre apuntaban  y se cumplían en el remanente creyente, que esto es cierto hoy (cuando Pablo escribía), y continuará siendo así.

En el capítulo 10, Pablo continúa mostrando la razón por la cual Dios rechazo a los judíos. Ellos no se sometieron al plan de salvación de Dios que es fe de corazón y confesión de boca de las verdades principales de la encarnación, el sufrimiento, la muerte, la crucifixión y la resurrección de Jesucristo, como las encontramos en los versículos 9 y 10. En contraste hay una justificación legal a base de que los judíos eran el pueblo de Dios y estaban incluidos en el pacto por la circuncisión. Pablo, por lo tanto declara que la fe en Jesucristo es el agente apropiado para alcanzar la salvación

En el capítulo 11 Pablo muestra que hacia el fin del tiempo grandes números de judíos serán salvados, pues aunque Dios ha rechazado a Israel como nación, en los días finales muchos serán salvados. Los capítulos 12–16 contienen la aplicación práctica de todo esto. En otras palabras, estos capítulos finales demuestran cómo los que han sido justificados (y por ende salvados) por la fe dada por Dios deben revelar su gratitud en vidas de amor hacia su prójimo y de devoción hacia su misericordioso Dios Trino.[15]

Estableciendo el texto

Al observar el aparato crítico se puede notar que algunos de los códices más significativos que apoyan este escrito del apóstol es el, א B vs m.  Es válido resaltar en esta exégesis un aspecto importante y es referente a la problemática que nos presenta el texto, donde se demuestra que Pablo está afrontando una situación plenamente teológica, y no meramente textual. Hay un problema más amplio desde la perspectiva interpretativa, que textual, aunque el texto presenta variaciones que son importantes analizar.

Εὰν οὖν ἡ ἀκροβυστία τὰ δικαιώματα τοῦ νόμου φυλάσσῃ, οὐχὶ ἡ ἀκροβυστία αὐτοῦ εἰς περιτομὴν λογισθήσετα (Rom 2:26) .Es importante notar las siguientes variaciones en este versículo.

τὰ δικαιώματα lo apoya los siguientes códices(rp,sc.nu, א.B,wh)

δικαιώματα lo apoya los siguientes códices(G)

Καὶ κρινεῖ ἡ ἐκ φύσεως ἀκροβυστία, τὸν νόμον τελοῦσα, σὲ τὸν διὰ γράμματος καὶ περιτομῆς παραβάτην νόμου; (Rom 2:27).En este texto también se puede apreciar una ligera variación.

            ἡ ἐκ φύσεως ἀκροβυστία Es apoyado por(rp,sc.nu, א.B,wh, A)

Καὶ κρινεῖ (omite la frase que le sigue hasta ἀκροβυστία) apoyado por(G)

Es interesante notar que las frases τὰ δικαιώματα que se encuentra en el versículo 26 y la frase ἡ ἐκ φύσεως ἀκροβυστία del versículo 27 son apoyada por los códices y textos más antiguos y convincentes además de que estos son de gran estima para los principales eruditos.

A continuación se analizará el flujo sintáctico del pasaje para una mayor comprensión de las ideas que el autor desea transmitir.

Al observar el flujo del pasaje podemos notar que el apóstol aspectos muy interesantes.En la sección anterior Pablo se dirigió a sus lectores judíos de una manera relativamente reprimida. Pero aquí cambia el tono. Una vez más emplea el estilo diatriba que usó en los versículos de apertura del capítulo dos. Su tono se vuelve bastante severo a medida que expone ante ellos la absoluta necesidad de que su conducta esté a tono con su profesión. De este punto hasta el final de la segunda división principal Pablo va llevando a sus oyentes a comprender que Dios es justo y juzga a todos los hombres y que el hombre es injusto; está en pecado.

Palabras Importantes

Hay varias palabras de vital importancia para la comprensión del texto, las mismas son:

1- Περιτομὴ es un sustantivo, nominativo, singular se traduce como circuncisión.

2- ὠφελεῖ es un verbo en presente activo, tercera persona del singular y significa para beneficiarse.

3- νόμον es un sustantivo, nominativo, género masculino, número singular, se traduce como ley.

4-πράσσῃς· es un verbo subjuntivo, presente activo, segunda persona del singular y se traduce como actúe.

5- παραβάτης es un sustantivo, nominativo singular y significa transgresor.

6- ἀκροβυστία es un sustantivo, nominativo singular y significa incircuncisión.

7- δικαιώματα nominativo acusativo neutro plural, se traduce como regulación.

8- φυλάσσῃ es un verbo subjuntivo, presente activo, tercera persona del singular, se traduce como guarda.

9- λογισθήσεται es un verbo conjugado en futuro pasivo, tercera persona del singular, significa haga cuentas.

10- κρινεῖ es un verbo indicativo perfecto pasivo en tercera persona del singular y se traduce como para juzgar.

11- φύσεως nominativo, género masculino, número singular, se traduce como naturaleza.

12- τελοῦσα verbo participio presente activo nominativo singular se traduce como terminar.

13 γράμματος Es un sustantivo nominativo neutro singular y significa Escritura.

14- κρυπτῷ Adjetivo dativo neutro singular quiere decir escondido.

15- Ἰουδαῖος Adjetivo nominativo, masculino singular quiere decir judío.

16- καρδίας sustantivo genitivo, masculino singular se traduce como corazón.

17- πνεύματι Nominativo, dativo neutro singular, se traduce como Espíritu.

18- ἔπαινος Es un sustantivo nominativo masculino singular y significa alabanza.

19- ἀνθρώπων Sustantivo nominativo, masculino singular y se traduce como hombre.

20- θεοῦ. Sustantivo nominativo, masculino singular y se traduce como Dios.

Ocurrencia y sentido semántico

Περιτομὴ  circuncisión

Es un sustantivo, nominativo, singular .Esta palabra la podemos encontrar unas 15 veces más en el NT. Por ejemplo: De circuncisión espiritual Ro 2:29; Col 2:11.Los que están circuncisos, alumbrado. 10:45; Ro 3:30; El 2:7–9, Col 3:11. Filip 3:3.Sus derivadas son: περιτέμνω [circuncidar], περιτομή [circuncisión], ἀπερίτμητος [incircunciso]

Uso no bíblico

Atestiguada desde los días de Homero, περιτέμνω significa cortar alrededor, hacer incisiones, rodear para asaltar (p. ej. ganado o tierras), y luego, como término técnico ritual, circuncidar.

El Antiguo Testamento

El AT usa el verbo exclusivamente para circuncidar en sentido literal. De modo similar, el sustantivo περιτομή significa circuncisión. El adjetivo ἀπερίτμητος significa incircunciso, generalmente en sentido literal para referirse a los gentiles, pero figuradamente en Jeremías 9:25.

La LXX se refiere más frecuentemente que el texto hebreo a la circuncisión o incircuncisión.

Origen, significado y distribución del rito.

Realizada principalmente en los varones, la circuncisión sirve como sacrificio de redención y como signo de alianza. El primer significado se puede ver en el AT en Levítico 19:23–24, pero predomina el segundo. La forma más común es la circuncisión al nacer, pero la circuncisión también puede ser un rito de pubertad o de matrimonio. Tanto las tribus árabes como Israel practican la circuncisión (Gén. 7:23ss).

En Éxodo 4:24 hay un fragmento donde la circuncisión es un rito de redención. Josué 5:2, 8–9 también se basa en una tradición antigua. En Génesis 17: la circuncisión es un signo de la alianza. Se aplica a todos los descendientes de Abraham, pero la alianza es de modo especial con Israel. Jeremías introduce un uso figurado cuando habla acerca de la circuncisión del corazón.

El judaísmo.

El período helenístico romano. Bajo Antíoco IV se hacen intentos por prohibir la circuncisión. Por eso se convierte en un símbolo nacional, ya sea de resistencia o de victoria. Juan Hircano (c. 128 a. C.) impone la circuncisión masiva y la judaización. Sin la circuncisión es imposible el trato íntimo con los judíos. Incluso la familia de Herodes prefiere renunciar a un matrimonio políticamente ventajoso que tener un yerno incircunciso. El mundo helenístico considera que esa ceremonia es indecorosa y perversa. Adriano la compara incluso con la castración. Filón la defiende como higiénicamente necesaria y apropiada para un pueblo sacerdotal.

El cristianismo primitivo.

El verbo es un término cultual en el NT, usado literalmente en Lucas 1:59; Juan 7:22; Hechos 7:8, y figuradamente en Colosenses 2:11 con referencia al bautismo. El sustantivo περιτομή se usa en diversos sentidos para circuncisión, p. ej. El rito en Juan 7:22–23, los circuncisos en Romanos 3:30, los cristianos circuncisos en Hechos 11:2; Gálatas 2:12, y los cristianos como el verdadero Israel en Filipenses 3:3.El adjetivo ἀπερίτμητος no se usa literalmente en el NT, en Hechos 7:51 lleva un sentido figurativo.[16]

παραβάτης transgressor

Como ya se ha dicho παραβάτης es un sustantivo, nominativo singular y significa transgresor que es una persona que se propasa o sobrepasa un límite moral o límite. Se usa una sola vez en esta forma. En ocasiones es usado con referencia a la imputación de esos que traspasan la ley y se desvían de la verdad (Rom. 2:25, 27; Santiago 2:9, 11).

Uso no bíblico

En griego secular esta palabra significa habitualmente compañero o ayudante, y sólo rara vez transgresor. En el uso militar denota al guerrero que se coloca en un carruaje junto al cochero, o al soldado de infantería colocado en medio de la caballería para agarrar y montar los caballos cuyo jinete ha caído. Ni los papiros, ni Josefo ni Filón usan el término.

Nuevo Testamento

En el NT Pablo lo usa para un transgresor de los mandatos de Dios. Así, en Romanos 2:25, 27 que es el texto de análisis se usa para denotar a los gentiles que pueden acusar con razón a los judíos de ser ellos mismos transgresores, y en Gálatas 2:18, al refutar la sugerencia de que Cristo se ha convertido en agente del pecado, Pablo arguye que si volviera a establecer la ley él se convertiría en transgresor, ya que la transgresión sólo aparece bajo el dominio de la ley. Santiago 2:9 muestra que la acepción de personas es transgresión de la ley, y 2:11 asegura que con sólo transgredir un mandamiento ya uno se hace transgresor de la ley.[17]

νόμον ley

Esta palabra se repite 67 veces en 58 versículos. Sus derivados son: ἀνομία [iniquidad, ausencia de ley, maldad], ἄνομος [inicuo, sin ley], ἔννομος [legal, conforme a la ley], νομικός [abogado, maestro de la ley], νόμιμος [legal, legítimo], νομοθέτης [legislador], νομοθεσία [legislación], νομοθετέω [legislar], παρανομία [delito, acción fuera de la ley], παρανομέω [transgredir la ley]

El mundo griego y helenístico.

Procedente de νέμω, asignar, νόμος significa primeramente lo apropiado. Es así como llega a aplicarse muy ampliamente a cualquier norma, regla, costumbre, uso o tradición. El concepto es religioso pero abarca todos los aspectos de la vida (p. ej. el matrimonio, la familia, las escuelas y las comidas; no solamente el culto).

Esta teoría llega a ser una realidad en el helenismo. El rey mismo es ahora νόμος. Por ser divino, él es la fuente de la ley. Él es la manifestación visible de la ley eterna en el cosmos.

La ley en el AT.

                  En el antiguo Israel, las primeras leyes están enraizadas en la doctrina de la alianza. El principio básico es que la vida entera del pueblo le pertenece a Dios. Las leyes no son un ajuste de los intereses humanos que recibe la sanción divina, ni son condiciones de la relación divina. Son las exigencias del Dios a quien Israel pertenece en virtud del éxodo, y provienen directamente de Dios en el Sinaí. Por eso, a. su exigencia es incondicional, como lo muestra su forma; b. dan un giro negativo, prohibiendo aquello que destruye la relación de alianza; c. apelan de modo persuasivo a la voluntad; d. son breves pero abarcantes y van dirigidas a todo Israel, y su finalidad es dar forma al pueblo entero como pueblo de Dios.

            La LXX usa principalmente νόμος para Torá (unas 200 veces), y en total usa νόμος unas 240 veces. En general le da a νόμος el sentido más pleno del uso tardío. Cuando se adoptan otros términos, la referencia es habitualmente a leyes en plural, a directrices humanas, o a estatutos individuales. En virtud de su equiparación con la Torá, νόμος expande su significado más allá de las fronteras del uso griego normal.

La ley en el judaísmo.

            La ley en los Pseudoepigráficas y Deuterocanónicos. En estas obras variadas, la ley es siempre la base, y algunas de ellas aplican la ley, la defienden o la elogian de manera específica. Lingüísticamente encontramos ὁ νόμος (o νόμος) en forma absoluta. También se usan ὁ νόμος κυρίου, τοῦ θεοῦ o Μωϋσέως, y ciertas expresiones menos típicas del AT como ὁι νόμοι, ὁ πατρῷος νόμος y ὁ θεῖος νόμος.

La ley en el Nuevo Testamento

            La palabra νόμος. νόμος figura sólo ocho veces en Mateo, nueve en Lucas, y no figura del todo en Marcos. Normalmente denota el Pentateuco, aunque puede abarcar el AT en su totalidad. La ley es principalmente lo que rige la conducta, pero también se denota la promesa (cf. Lc. 22:44). Nunca se usa para la Torá oral ni para la tradición docente (cf. Mr. 7:5, 8).

La comunidad primitiva.

Al principio la comunidad primitiva observa la ley sin reflexionar mucho acerca de ella. La extensión del evangelio a los gentiles plantea la cuestión, y se llega a una primera postura en el concilio apostólico (Gá. 2.; Hch. 15). Este concilio acepta la concordancia entre el mensaje de Pablo y el de la iglesia de Jerusalén al declarar que la observancia de la ley no es necesaria para la salvación. Al mismo tiempo, concuerda en que los cristianos judíos deben guardar la ley, y esto deja sin aclarar la cuestión del compartir la mesa con los gentiles, que se convierte en punto discutido en Antioquía (Gá. 2).

El uso de Pablo.

Pablo comienza con el sentido tradicional, según el cual la ley es la ley del AT, si bien su uso no es uniforme. El Decálogo es la médula de la ley (Ro. 13:8ss), pero νόμος abarca otras leyes y puede usarse para una ley específica (Ro. 7:2). La ley exige acción; uno la hace (Ro. 2:25).

Representa la voluntad viviente de Dios. Incluso aquellos que no conocen la ley, pero la practican, son para sí mismos «la» ley (no una ley que ellos eligen por su cuenta) (Ro. 2:12ss). La ley es la voluntad única revelada del Dios único. Por eso se puede personificar (Ro. 3:19; 7:1). A veces el νόμος puede ser el Pentateuco (cf. Ro. 3:21; Gá. 4:21). También se puede ver un uso figurado, como cuando Pablo se refiere a la ley de la fe (Ro. 3:27). Tal vez haya que entender de ese modo la ley de Romanos 7:21, e. d. la regla de que cuando queremos hacer lo correcto, el mal está al alcance. Otros casos son la ley del pecado (Ro. 7:25), la ley del espíritu de vida (8:2) y la ley de Cristo (Gá. 6:2).

ἀκροβυστία incircuncisión

      Esta palabra, que se traduce prepucio o incircuncisión, está formada a partir de ἄκρος puntiagudo y βύω obstruir, pero puede ser que en realidad esté basada en el término médico ἀκροποσθία prepucio u órgano masculino. Se encuentra solamente en griego bíblico y eclesiástico, con referencia tanto literal como figurada, y como antónimo de περιτομή. Hay 20 casos en el NT, sólo en Pablo aparte de Hechos 11:3 (cf. Ro. 2:25, 26, 27; 3:30; 4:9, 10, 11, 12; 1 Co. 7:18, 19; Gá. 2:7; 5:6; 6:15; Ef. 2:11; Col. 2:13; 3:11). Entre los antiguos escritores cristianos lo usa Bernabé (citando el AT en 9.5 y 13.7), como también Justino e Ignacio.[18]

Κρίνω juzgar

κρίνω [juzgar], κρίσις [juicio], κρίμα [decisión, fallo], κριτής [juez], κριτήριον [medio de juicio], κριτικός [capaz de juzgar], ἀνακρίνω [investigar], ἀνάκρισις [audiencia], ἀποκρίνω [responder, contestar], ἀνταποκρίνομαι [replicar], ἀπόκριμα [decisión, sentencia], ἀπόκρισις [respuesta], διακρίνω [juzgar], διάκρισις [discernimiento], ἀδιάκριτος [imparcial], ἐγκρίνω [clasificar con, contar entre], κατακρίνω [condenar]

Nuevo Testamento

La palabra κρίνω significa separar, luego seleccionar, decidir, juzgar, buscar justicia», también explicar. La LXX usa κρίνω principalmente para términos legales, si bien también puede denotar liberación de los oprimidos (Sal. 72:2). El sentido del NT es habitualmente juzgar con Dios o el hombre como sujeto, y ya sea en sentido oficial o personal. También encontramos determinar en Hechos 16:4, valorar Romanos 14:5, considerar como en Hechos 13:46, pensar en Hechos 15:19, y gobernar en Mateo 19:28 (sentido bíblico). Teológicamente, el uso más importante es para el juicio divino (p. ej. Ro. 2:16).Se usa 116 veces en el NT. Juan el Bautista proclama la inminencia directa del juicio divino, y por lo tanto la urgente necesidad de arrepentirse y ser bautizado, con miras al perdón divino y a la enmienda de vida (Mt. 3:7ss).

Jesús emite un llamado similar al arrepentimiento, debido a la gravedad del pecado y al juicio de Dios sobre él (cf. Mt. 5:22ss; 7:21ss; 10:28, 33; 13:47ss; 24:50–51; 11:20ss; 23:13ss). Los méritos no sirven (Lc. 17:7ss). La norma es la ley, e. d. la ley del amor. El juicio puede ser ejecutado por Dios (Mt. 10:32–33) o por el propio Jesús (Mt. 7:22–23), y recae tanto sobre judíos como sobre gentiles (Mt. 25:32), ya que todos son responsables ante Dios. La base para la liberación es el perdón. Se trata de un don de gracia, prometido por Jesús (Mr. 2:9; Lc. 7:36ss), de modo que sus discípulos pueden anhelar el último día, y orar por la venida del reino.

                                                     Antiguo Testamento

             שׁפט. Este término comporta el doble sentido de «gobernar» y «juzgar». Al juzgar, el punto no es llegar a una decisión o sentencia sino restaurar una relación (Gén. 16:5). Este es el énfasis en Isaías 2:4 (aunque cf. 1 S. 24:13). El gobernar y el juzgar van juntos (1 S. 8:20; 2 S. 15:4); es difícil decir cuál de los dos tiene prioridad (. Éx. 2:14). Hacer justicia es parte del oficio del rey. El sustantivo, que se forma con מ, denota el juicio como sentencia pero también como proceso. Conlleva los matices de uso legal, norma y derecho, pero con una transición distintiva hacia los conceptos de gracia divina y salvación.

El concepto de juicio en el mundo griego

Para los griegos los dioses son los guardianes del derecho y la costumbre. Al principio ellos mismos son caprichosos, de modo que hay que aplacarlos. Son también los ejecutores del destino. Pero se desarrolla la creencia de que Zeus gobierna como juez y hace que lo correcto triunfe y que lo incorrecto sea castigado en este mundo. Al principio no hay idea alguna de un juicio futuro; la muerte es la suerte de todos. Los órficos, con su creencia en la transmigración, son los primeros en proclamar un juicio en el mundo inferior, aunque no se trata de una retribución final sino una asignación de la siguiente etapa de transición.

El concepto de juicio en el judaísmo

Es un artículo cardinal del judaísmo el que Dios juzga, que resiste al mal y recompensa el bien, que mantiene en alto la ley y que hace que se cumpla a pesar de las infracciones. Se ven juicios individuales para pecados individuales, pero puesto que esto no siempre se manifiesta, se desarrolla una expectación de un juicio futuro sobre los pecadores (tanto judíos como gentiles) que también traerá salvación a Israel.

Es evidente que para Dios el juicio no tiene los aspectos caprichosos y emotivos que caracterizan a los juicios divinos en los mitos. Todos los actos humanos son un sembrar (Gá. 6:7–8). El juicio de Dios es una retribución (Ro. 1:27). Existe una relación orgánica entre el acto y la consecuencia. Dios juzga con ira santa, no con mera pasión. En calidad de Creador, ha establecido un orden moral del ser. Sus exigencias corresponden a la estructura misma de la vida humana y por tanto deciden su destino.

Φύσις natural Nuevo Testamento

El NT usa poco la palabra φύσις. En este sentido toma la misma decisión teológica que el AT, excluyendo la teología natural. Aparece 16 veces en el NT.Pablo usa κατὰ y παρὰ φύσιν en Romanos 11:21, 24 en su comparación con el olivo en el cual, en contra de su naturaleza, son injertadas las ramas del olivo silvestre. Aquí el punto es que las ramas que no pertenecen por naturaleza al árbol no tienen ventaja sobre aquellas que sí pertenecen a él. Dios puede, con más facilidad aún, volver a injertar estas últimas. En Romanos 2:27 los gentiles son «por naturaleza» el prepucio. Aunque no se hayan convertido, mediante su cumplimiento de la ley van a acusar a los judíos que tienen la ley pero no la cumplen.

Fuera de la Biblia

      Los Hechos apócrifos. Algunas de estas obras usan frecuentemente φύσις en sentidos tales como el «mundo natural», «naturaleza», «verdadera esencia» (p. ej. de la humanidad o de los individuos), y la «naturaleza apropiada» (cf. tb. la naturaleza oculta del diablo).

El gnosticismo. Los valentinianos dividen las almas en las que son buenas y las que son malas «por naturaleza». Los pneumáticos pertenecen a la «naturaleza divina»; la «naturaleza» del diablo no es de la verdad. Los términos κατὰ y παρὰ φύσιν también desempeñan un papel.[19]

τέλειος

Fuera de la Biblia.

Este adjetivo significa «completo», «sin defecto», «pleno», «perfecto», «realizado», «eficaz», «maduro», «supremo» y tal vez «entregado». Se encuentra 28 veces en el NT. El participio τελοῦσα es atributivo. Así que toda la cláusula significa: la incircuncisión que por naturaleza cumple la ley (comp. el v. 14). . Esta sugerencia aparentemente tiene dos dificultades. La frase prepositiva ἐκ φύσεως, por su posición en este caso, modifica al sustantivo ἡ ἀκροβυστία. Además, el participio τελοῦσα no tiene artículo y está separado del sustantivo con el cual concuerda. Estos criterios tienden a indicar que no es atributivo, sino adverbial. Por consiguiente, la cláusula debe traducirse: si el que es incircunciso por naturaleza cumple la ley.[20]

Fuera de la Biblia

En filosofía τέλειος lleva el sentido de la plena humanidad con orientación a lo que es valioso y éticamente bueno. En Platón esto entraña el alcance de la percepción mediante el recuerdo y el resultante logro del verdadero ser. Mientras que la perfección del cosmos es su condición de estar completo, lo τέλειον en el ámbito ético es la intrínseca bondad o el absoluto bien.

En Aristóteles la perfección está presente con la elección ética correcta, e. d. con la elección, por sí mismo, del bien en sentido absoluto. Para los estoicos sólo es τέλειος aquel individuo que tiene todas las virtudes, y sólo es τέλειος aquel acto en el que todas las virtudes cooperan.

La LXX y los Rollos del Mar Muerto.

En la LXX, τέλειος tiene sentidos tales como «sin mancha», «indiviso» (cf. el corazón obediente en 1 R. 8:61; 11:4), «total» (cf. Jer. 13:19).Los términos equivalentes en los Rollos del Mar Muerto tienen los sentidos de «sin defecto», «sin mancha», «entero» e «indiviso».

El Nuevo Testamento.

El uso que Mateo le da conlleva un significado similar al de la LXX: «entero», «perfecto» o «total». Por esto, el joven rico aún no posee una «perfecta» obediencia a Dios (Mt. 19:20). Dios nos trata a nosotros de forma perfecta, y nosotros debemos ser perfectos en nuestro trato hacia Dios y hacia los demás (Mt. 5:48). Nuestro total amor debe abarcar incluso a nuestros enemigos.

  1. En el corpus paulino, «completo» parece ser el sentido en 1 Corintios 13:10. Los dones no dan el conocimiento pleno que ha de venir. Colosenses 4:12 se refiere a la posición sólida de quienes son «completos» en la voluntad total de Dios. Pero también está presente la idea de la madurez, como en 1:28, donde el objetivo de Pablo es presentar a los creyentes «maduros» bajo la dirección y el poder de la cruz y resurrección de Cristo. τέλειος puede por tanto ser también el opuesto νήπιος, etc. (1 Co. 14:20; cf. Fil. 3:15 y tal vez 1 Co. 2:6, donde los verdaderamente maduros comprenden el mensaje de la cruz como sabiduría de Dios). En Romanos 12:2 el conocimiento de la voluntad de Dios entera o perfecta viene mediante la renovación del entendimiento, realizada por el Espíritu.

El NT nunca parece usar τέλειος para un avance gradual hacia la perfección cristiana, ni para un ideal de dos grados de perfección ética. Significa sencillamente «completo» o «entero» en Mateo, Pablo y las Epístolas Católicas, y también tiene el sentido de «maduro» en algunos pasajes de Pablo.

Γράμμα Uso griego y helenístico.

Como γραφή, γράμμα tiene significados tales como «Inscripción», «Cuadro», Símbolo», como en escribir con letras, una letra individual, las letras de un libro, d. un carácter manuscrito y e. el idioma, 4. «Lo que está escrito», 5. «La gramática» o «disciplina académica», 6. «Porción escrita», como a. carta, b. registro, c. informe oficial y d. decreto, 7. «Ley escrita» y 8. «Literatura». Se usa entonces 9. Para las Escrituras sagradas del AT y el NT. En este caso no es necesario añadir ἱερά, pero la fórmula más común es ta, ἱερὰ γράμματα, p. ej. en Filón y en Josefo, luego en Orígenes (quien también tiene θεία γράμματα). Como γραφή, γράμμα también puede usarse para una referencia específica.

Nuevo Testamento.

Se encuentra 128 veces en el NT. En Lucas 23:38 γράμματα son caracteres escritos, como también en Gálatas 6:11: representan letras de la mano de Pablo. El significado en Juan 7:15 es «cultura»; el punto es que Jesús no cumple los requisitos para poder enseñar. La cultura de Pablo es lo que Festo desprecia en Hechos 26:24.El significado de Hechos 8:31 es «comunicación por carta», y en Lucas 16:6–7 «factura de una deuda».

γράμμα/πνεῦμα. Pablo suele establecer una antítesis entre γράμμα y πνεῦμα. En Romanos 2:27 γράμμα es la ley en tanto aquello que se puede demostrar como escrito. Al igual que el signo demostrable de la circuncisión, este no garantiza el que se observe. Por medio de ella (no a pesar de ella), los judíos son transgresores. γράμμα en este contexto significa más que letra; tiene el sentido de prescripción. Es necesaria la circuncisión del corazón o circuncisión espiritual (vv. 28–29) para constituirlo a uno en verdadero judío, e. d. en uno que cumple la ley. Los pares de opuestos σάρξ y καρδία, ἐν τῷ φανερῷ y ἐν κρυπτῷ, corresponden a la distinción entre la circuncisión ἐν γράμματι (por la letra de la ley) y ἐν πνεύματι (mediante una invasión decisiva de la vida personal). El γράμμα no puede hacer lo que hace el πνεῦμα.

La antítesis básica no es entre la Escritura y el Espíritu, sino entre la ley como prescripción puramente escrita y el Espíritu. Romanos 7:6 deja claro este punto. Como mero γράμμα, que no gobierna en el corazón, la ley no nos capacita para servir. En este sentido tenemos que estar muertos a la ley. Sin Cristo y el Espíritu resulta ineficaz. Pero eso no tiene porqué significar que haya una absoluta antítesis entre γράμμα y πνεῦμα. Significa sencillamente que en sí y por sí lo escrito no puede dar nueva vida. 2 Corintios 3:6–7 arroja mayor luz sobre la relación. Aquí γράμμα se vincula con la antigua alianza, y πνεῦμα con la nueva.

ἐμφανίζω demostrar

Esta palabra significa «hacer visible», «demostrar», «presentar», «declarar», y en activa y media «aparecer».

Nuevo Testamento

En el NT significa «mostrar» en Hechos 23:22 y Hebreos 11:14. En Mateo 27:53 se trata de la aparición de los muertos. Un doble sentido resulta evidente en Juan 14:21ss, donde Judas tiene en mente una aparición de resurrección, pero Jesús está hablando acerca de su autorrevelación en los creyentes cuando él y el Padre lleguen a morar en ellos. Tal vez Hebreos 9:24 esté usando una expresión cultual o legal cuando se refiere al Cristo exaltado que comparece ante Dios por nosotros.

El griego clásico y helenístico.

El verbo significa «mostrar», «mostrarse», «aparecer»; el adjetivo significa «visible», «magnífico», y el sustantivo significa «aparición» o «apariencia» en diversos sentidos (p. ej. una «superficie» geométrica; la «aparición» de un enemigo; el «frente» de un ejército, o el «renombre» de personas famosas. El grupo tiene significación religiosa con referencia a la intervención de los dioses para traer auxilio divino. Es así como la palabra llega a significar «ayuda divina». Los Ptolomeos adoptan el título de θεὸς ἐπιφανής.

En la LXX encontramos este verbo para «brillar» en Deuteronomio 33:2 y para la aparición de Dios en Génesis 35:7. El adjetivo significa «espléndido» en Ester 5:1. El uso más común del grupo es para demostraciones poderosas de ayuda (cf. 2 S. 7:23; 2 Mac. 2:21; 1 Cr. 17:21; 2 Mac. 15:34; 3 Mac. 2:19).[21]

Κρύπτω

[Esconder], ἀποκρύπτω [esconder], κρυπτός [escondido, secreto], κρυφαῖος [escondido], κρυφῇ [en secreto], κρύπτη [sótano], ἀπόκρυφος [escondido],17 veces se encuentra en el NT.

Incidencia y significado.

κρύπτω tiene el sentido básico de «cubrir», «encubrir» (ya sea para proteger o por razones egoístas). Luego significa a. «enterrar», y b. «ponerse» (respecto a las constelaciones, usado también en eclipses). Figuradamente significa «mantener en secreto» (con acusativo, doble acusativo, o preposición; frecuentemente respecto a cosas vergonzosas), pero también «pasar por alto» y por lo tanto «perdonar». κρύπτειν puede denotar también el guardar secretos que se han confiado, como en los misterios. ἀποκρύπτω significa «cubrir», «ocultar», y figuradamente «mantener en secreto» (habitualmente en buen sentido). En forma intransitiva ambos términos se pueden usar para «desaparecer de la vista». κρυπτός significa «cubierto», «oculto», y figuradamente «secreto».[22]

Καρδία Corazón

καρδιογνώστης [conocedor de los corazones], σκληροκαρδία [dureza de corazón]. Καρδία se encuentra 156 veces en el NT.

Antiguo Testamento.

El significado literal   es «pecho», y b. «sede de la vitalidad física». En sentido figurado designa a. la valentía (2 Cr. 17:6) en diversas expresiones, b. la sede de las funciones racionales (Dt. 29:3), c. el lugar de decidir y planear (Jer. 23:20), y d. la fuente de la conducta religiosa y ética (1 S. 12:20).

Para los griegos

Psicológicamente καρδία denota el órgano central del cuerpo .Figurativamente, éste es a. el lugar de las emociones y b. el lugar del pensamiento. Otro uso figurativo en la naturaleza es como designación de la parte central, p. ej., el corazón de la semilla de una planta o de un árbol.

La LXX y el judaísmo helenístico y rabínico.

καρδία es el verdadero equivalente para el hebreo לֵב y לֵבָב, aunque también hallamos διανοία, ψυχή y, más raramente, νοῦς φρένες y στῆθος. En la LXX καρδία es el órgano principal de la vida humana, que incluye lo intelectual, lo volitivo y lo religioso.

El judaísmo helenístico, p. ej. Filón, puede adoptar el mismo uso, aunque para Filón καρδία es un término inexacto, puesto que un órgano físico no puede ser la sede de una vida superior. En Josefo καρδία es sencillamente el órgano físico, aunque usa figuradamente εὐκαρδίως para «con valentía».

Nuevo Testamento.

La idea de que el corazón es el órgano central y la sede de la vitalidad física figura en el NT solamente en Lucas 21:34 y Santiago 5:5.En el NT se da un rico uso de καρδία para a. la sede de los sentimientos, deseos y pasiones (p. ej. el gozo, la pena, el amor, el deseo y la lujuria; cf. Hch. 2:26; Jn. 16:6; 2 Co. 7:3; Ro. 10:1; 1:24); b. la sede del pensamiento y el entendimiento (cf. Mt. 7:21; Jn. 12:40; Hch. 8:22; Mr. 11:23; Ap. 18:7; Ro. 1:21); c. la sede de la voluntad (p. ej. Hch. 11:23; 2 Co. 9:7; Lucas 21:14); y d. el centro religioso con el cual trata Dios, que es la raíz de la vida religiosa, y que determina la conducta moral (p. ej. Lc. 16:15; Ro. 5:5; 8:27; Ef. 3:17; Heb. 8:10; 2 P. 1:19; como el corazón del pecador, Mr. 7:21; Jn. 12:40; Ef. 4:18; Stg. 1:26; como el corazón del redimido, Mt. 11:29; 1 Ti. 1:5; 1 Ts. 3:13; Col. 3:22; 1 P. 3:15; Stg. 4:8, etc.).[23]

πνεῦμα Espíritu

[Viento, aliento, vida, Espíritu], πνευματικός [espiritual], πνέω [soplar, respirar], ἐμπνέω [insuflar], πνοή [viento, soplo], ἐκπνέω [expirar, morir], θεόπνευστος [inspirado, alentado por Dios].Se repite en 381 ocasiones en el NT.

πνεῦμα en el mundo griego.

Lo relacionan con el Viento. De una raíz que denota la fuerza vital que actúa como una corriente de aire, πνεῦμα significa primeramente el viento, tanto en su movimiento como en su sutil materialidad. El viento puede ser tormentoso, o un viento normal, o una brisa, o incluso un vapor. Tiene un efecto sobre el clima, la salud y el carácter, y se ve como natural y divino a la vez. Aliento.

Un segundo sentido de πνεῦμα es el aliento, que se inhala y se exhala en la respiración, y que va desde el resoplido hasta el aliento que se desvanece. Poéticamente el πνεῦμα denota el sonido producido por el aliento humano al soplar en las flautas, etc. Vida. El aliento es signo de vida, y por medio de la idea del aliento de vida se llega a usar πνεῦμα para la vida o la criatura viva, Alma. Como principio de vida, el πνεῦμα significa algo muy parecido a ψυχή. Atado al cuerpo durante la vida, huye de él con el último suspiro y regresa a la esfera etérea.

Antiguo Testamento.

Aliento de la boca. Como aliento de la boca, רוּחַ significa respiración (cf. Job 19:17) en expresiones tales como tomar la respiración (Job 9:18), boquear para respirar (Jer. 2:24), respirar pesadamente (Job 15:13), el hálito de vida (Jer. 10:14). Aliento de aire. Como viento, רוּחַ puede ser un viento suave (Job 4:15), un viento diario del poniente (Gn. 3:8),un viento fuerte (Is. 32:2), un viento destructor (Sal. 55:8), un viento cálido (v. 11). Los cuatro vientos son los cuatro ángulos de la tierra (Zac. 6:5). Figuradamente el viento es la vanidad, lo absurdo, lo ilusorio (Job 6:26); leemos de conocimientos y palabras que son como el viento, así como de los vanos esfuerzos.

El poder divino creador. El poder de Dios crea la vida (Ez. 37:9), la infunde (37:14), la envía (Sal. 104:30) y la quita (Job 34:14). Crea el cosmos y la vida que hay en él (Gn. 1:2; Sal. 33:5). Da capacidades mentales, p. ej. la destreza artística, la iluminación y la sabiduría (Éx. 31:3; Dn. 5:14). Da el don de profecía (Miq. 3:8). Equipa para la realeza (Is. 11:2). También da cualidades morales, p. ej. la santificación (Is. 59:12). Es un poder para juzgar (Is. 4:4) y para salvar (Is. 32:15). Da auxilio (Sal. 143:10), muestra lo que es correcto (Neh. 9:20), y es puesto en los corazones de las personas (Is. 63:11).

El espíritu en el judaísmo.

La LXX usa πνεῦμα 277 veces para רוּחַ, ἄνεμος 52 veces, y ocasionalmente diversas otras palabra

πνεῦμα como capacidad espiritual, resolución, constitución del alma. Dios llena de sentido artístico y da entendimiento (Éx. 28:3; Job 32:8). Suscita la voluntad de construir (3 Esd. 2:5). El πνεῦμα es la sede de las funciones del alma (Sab. 5:3). La plenitud de pensamientos constriñe (Job 32:18). El espíritu puede carecer de entendimiento, o se le puede dar (Job 20:3; Susana 45). El valor tiene su marea baja (Jt. 7:19) y alta (1 Mac. 13:7),

πνεῦμα como don escatológico. El Espíritu de Dios puede ser de juicio y ardor (Is. 4:4). Dios puede destruir de un soplo (Sab. 11:20). Su aliento de juicio es como un torrente en crecida (Is. 30:28). Hace huir al espíritu impuro (Zac. 13:2). En el día de la salvación el Espíritu reunirá a los animales (Is. 34:16). Dios le dará a su pueblo un nuevo espíritu (Is. 44:3). Derramará su Espíritu y dará un espíritu de gracia y de piedad (Jl. 2:28; Zac.

El Nuevo Testamento.

                  El Espíritu como poder de Dios. πνεῦμα se usa principalmente en Marcos y Mateo para el poder de Dios de realizar actos especiales. No ver a Dios en acción en los exorcismos de Jesús es blasfemar contra el Espíritu (Mr. 3:28ss). La comunidad encuentra aquí una seguridad de que el Espíritu está con ella, y por lo tanto un favorecimiento de la seriedad de la decisión que ella exige. Pero el énfasis se pone en el perdón; el juicio sólo sobreviene cuando hay un desafío deliberado que no quiere perdón. Mateo 12:28 equipara el poder del Espíritu en los exorcismos con la presencia del reino (cf. 12:18, donde se considera que las curaciones denotan la llegada de los tiempos del fin). Marcos 1:12 va a lo mismo. Como en el AT, el Espíritu Santo es el poder irresistible de Dios, que actúa en el acontecimiento de salvación.[24]

ἄνθρωπος hombre

Hombre, ἀνθρώπινος humano. La palabra se usa al estilo semítico con un genitivo para sugerir una relación (cf. Lc. 2:14; 2 Tes. 2:3: hombre de pecado; 1 Ti. 6:11: hombre de Dios).

Nuevo Testamento

Pablo usa la palabra en algunos conjuntos de antítesis: a. el hombre exterior (la dimensión física) y el interior (la dimensión que se dirige a Dios) (2 Co. 4:16; Ef. 3:16); b. el hombre viejo (inconverso y pecador) y el nuevo (renovado en Cristo) (Ro. 6:6; Ef. 4:22ss; Col. 3:9–10); c. el hombre físico y el espiritual (1 Co. 2:14–15).

«El hombre» es un término mesiánico para referirse a Jesús en Romanos 5:15; 1 Corintios 15:21, 47; Efesios 5:32; 1 Timoteo 2:5; Hebreo 2:6; → υἱὸς τοῦ ἀνθρώπου. En cuanto al primero y segundo hombre de 1 Corintios 15:45, 47 → Ἀδάμ y υἱὸς τοῦ ἀνθρώπου.S e usa 683 veces en el NT

ἀνθρώπινος.Este término se usa con respecto a los seres humanos en tanto parte del mundo creado; cf. Santiago 3:7, donde se distingue entre los humanos y los animales; 1 Pedro 2:13, donde más probablemente el sentido sea «criatura humana» más que «institución humana», ya que no hay casos del uso de κτίσις en este último sentido.

También se usa para distinguir a los seres humanos con respecto a Dios (Hch. 17:25), con énfasis en su limitación (Ro. 6:19; 1 Co. 2:13; 4:3, en contraste con el juicio de Dios; 10:13, donde no se dice que la tentación derive de nosotros, sino que no va más allá de nuestra endeble fuerza humana).

Θεός Dios

[Dios, dios], θεότης [divinidad], ἄθεος [sin Dios], θεοδίδακτος [enseñado por Dios], θεῖος [divino], θειότης [divinidad].Se usa 182 veces en el NT

Judaísmo y LLX

En la LXX θεός es el término usual para traducir אֱלֹהִים. ὁ θεός es el Dios de Israel, mientras que θεός es principalmente apelativo. τὸ θεῖον no figura. El judaísmo prefiere no hablar de Dios, y en vez de ello adopta expresiones tales como el Señor, el Todopoderoso, el Altísimo.

El judaísmo helenístico, que adopta el estilo filosófico, se refiere a la deidad, la providencia, etc. Filón usa el adjetivo θείος, ὁ θεός para el Dios de Israel (o ὁ κύριος para denotar su poder), θεός para el λόγος, y θεοί a veces para seres humanos, pero su término favorito es τὸ θεῖον. Josefo usa ὁ θεός y θεός sin distinción, pero gusta de τὸ θεῖον y ὁι οὐρανοί, y rara vez usa κύριος.

Las obras apócrifas y pseudoepigráficas, que adoptan estilos más antiguos, usan κύριος (para Yahvé) junto con muchas otras expresiones, p. ej. Altísimo, Clementísimo, Todopoderoso, Santo, Creador, Inengedrado, etc. Jesús usa θεός libremente, y con menor frecuencia tiene κύριος, οὐρανός, δύναμις (cf. Mr. 14:61–62), o σοφία (Lc. 7:35). Sin embargo, πατήρ es su verdadero nombre para Dios.

Nuevo Testamento

En el NT la palabra normal es θεός. A partir de Pablo, κύριος se usa con la mayor frecuencia para referirse a Jesús, como se usa θεός p. ej. En Juan 1:1. θεός habitualmente lleva el artículo cuando está en nominativo, pero en otros casos puede hallarse con o sin artículo, sin distinción. θεός también puede denotar a deidades paganas (cf. Hch. 19:37; 1 Co. 8:5) e incluso a seres humanos (Jn. 10:34–35, citando Sal. 82:6).

θεοδίδακτος. A diferencia de θεόπνευστος, que se usa para referirse a las Escrituras canónicas (2 Ti. 3:16), θεοδίδακτος («enseñado por Dios») se usa en 1 Tesalonicenses 4:9 para los cristianos como miembros de la nueva comunidad (cf. Jer. 31:34; Is. 54:13; Jn. 6:45).

θεῖος Adjetivo

θεῖος. a. Adjetivo de θεός, esta palabra significa «divino» en relación con todo lo que lleva el sello de la deidad, p. ej. Como poder predominante, realidad final, significado supremo o concepción filosófica. Las personas cultas gustan de este término y suelen usar la expresión impersonal θεία φύσις para designar a Dios. También los seres humanos pueden ser θεῖος, p. ej. Los videntes, los sacerdotes, los cantores, los salvadores y los gobernantes. b. El sustantivo τὸ θεῖον es un término común para «deidad». El NT usa θεῖος sólo en pasajes que están bajo influencia helenística (2 P. 1:3–4; Hch. 17:29), pero sin claudicar de la fe en el Dios personal.

θειότης. Formada a partir de θεῖος, esta palabra también significa «divinidad» en el sentido de que algo es divino, ya se trate de un dios o de la majestad imperial. El único caso en el NT está en Romanos 1:20: la deidad de Dios se puede percibir en la creación.[25]

Análisis lingüístico de las palabras

¿A qué conclusiones podemos llegar después de este análisis? En Romanos 2:28–29 Pablo cuestiona la opinión de que la circuncisión física por sí misma pueda traer la salvación en este mundo y en el venidero. Con eso sigue la línea de Jeremías y de los esenios, pero sin aceptar la circuncisión literal como precondición esencial. Para él la única verdadera circuncisión es la del corazón, que es obra del Espíritu, y que es idéntica con la redención realizada por Cristo (de ahí Col. 2:11–12). Se sigue, entonces, que el signo físico carece de importancia; lo que cuenta es el estar en Cristo.

Los creyentes son la verdadera circuncisión (Fil. 3:3), de modo que los cristianos gentiles no necesitan recibir la circuncisión, ni los cristianos judíos necesitan eliminar sus marcas (1 Co. 7:18–19. Lo que él dice es que ninguno de los fundamentos sobre los cuales los judíos con frecuencia basaban su confianza como la posesión de la ley o el haber sido circuncidado bastaba para la salvación. Él ya se ha explayado con respecto al primer punto, habiendo demostrado que los judíos a quienes él tiene en mente no han observado la ley. De hecho, nadie puede guardar la ley en todos sus detalles. Por naturaleza no hay nadie que sea siquiera capaz de ser fiel a sus principios fundamentales.

Y ahora el apóstol demuestra que también el segundo fundamento de la confianza judía es inseguro: una circuncisión que es simplemente externa no es en manera alguna mejor que el cumplimiento formal de la letra de la ley. La letra mata; el Espíritu imparte vida (Ro. 7:6; 2 Co. 3:6).[26]

En pocas palabras podemos deducir que para el apóstol Pablo la circuncisión, no tiene ningún valor si carece del acompañamiento por excelencia la obediencia, al igual que en nuestros días el bautismo, el cual debe acompañarse con una vida de completa obediencia.

 

 CAPITULO 3

IMPLICACIONES TEOLÓGICAS

En esta sección se analizará las consideraciones teológicas así como las posiciones de diferentes teólogos respecto al texto escogido a la vez que se expondrá la posición de Elena G. de White.

¿Qué plantean algunos teólogos?

John F. Walvoord Y Roy B. Zuck comentando de este pasaje expresan: La circuncisión aprovecha, si guardas (si observas en forma práctica las normas de) la ley. Por otro lado, si eres transgresor de la ley (y lo eran) tu circuncisión viene a ser incircuncisión. En gr., la segunda parte del v. 25 es interesante: “si eres transgresor de la ley, tu circuncisión ha venido a ser un prepucio”. En otras palabras, un transgresor judío es igual a un transgresor gentil; el rito judío de la circuncisión no sirve para nada.

Lo opuesto también es cierto: Si, pues, el incircunciso (lit., “Si el prepucio”, que era la palabra empleada en lenguaje coloquial del pueblo judío para referirse a un gentil; cf. el comentario del v. 25) guardare (fyllasē, “guardar” en el sentido de “practicar” u “observar”; cf. 1 Ti. 5:21) las ordenanzas de la ley (y aparentemente algunos de ellos sí lo hacían) ¿no será tenida su incircuncisión como circuncisión? Pablo concluye que un gentil que guarda (“cumple”) la ley… condenará al judío que a pesar de tener la letra de la ley, es decir, la ley escrita, y la circuncisión, resulta ser un transgresor. El gentil que obedece los requisitos de la ley, aun sin conocerla (Ro. 2:14), es considerado por Dios semejante a un judío circuncidado. Esta idea debe haber sido revolucionaria para los judíos, que se consideraban muy superiores a los gentiles

Por otra parte el teólogo Jorge Somoza dice que estos versículos forman la conclusión de toda la sección que comienza con el v. 17. El ser judío auténtico no tiene que ver con lo exterior o superficial (el usar filacterias, diezmar, o ser circuncidado). La circuncisión genuina no es el rito físico en sí. Un judío auténtico lo es en lo interior y la circuncisión verdadera es la del corazón, en espíritu. Aunque algunas traducciones emplean la frase “según el Espíritu” ( NVI) como si se refiriera al Espíritu Santo, el gr. es “en espíritu” y es mejor entender en este v. que la circuncisión del corazón cumple con “el espíritu” de la ley de Dios más que el cumplimiento externo de ella.

Algunos judíos seguían las normas de la ley superficialmente, pero sus corazones no eran justos delante de Dios (Is. 29:13). Un corazón circuncidado está “apartado” del mundo y dedicado al Señor. El verdadero judío recibe su alabanza no de los hombres, sino de Dios, que observa la naturaleza interior de las personas (cf. Mt. 6:4, 6) y discierne sus pensamientos (cf. He. 4:12).[27]

Es muy lógico que luego de la discusión sobre la ley surgiera el tema del valor de la circuncisión. La circuncisión es solamente una señal exterior de una realidad interior. Si la realidad interior no existe, la señal es inútil. Pero si alguien vive la realidad interior, teniendo el corazón circuncidado en espíritu (no en el acto formal establecido en la letra) al tal Dios lo considera un verdadero integrante de su pueblo elegido, un verdadero hijo de Abraham (v. 26).

Al observar detalladamente lo planteado surgen las interrogantes:

¿Cuál era la condición de Dios para cumplir sus promesas?

Los judíos daban mucha importancia al rito de la circuncisión, como si la ceremonia exterior garantizara por sí misma un favor divino especial. Dios instituyó ese rito como una señal de su pacto con Abrahán y sus descendientes (Gén. 17: 9-14; Hech. 7: 8). Como marca y recordativo de esa relación, la circuncisión podría haber sido una bendición para los judíos; pero como en gran medida habían fracasado en vivir a la altura de los requisitos del pacto, la circuncisión había llegado a ser nada más que un rito vacío.
En el texto griego no está el artículo “la” ; por lo tanto, la frase “si guardas la ley” quizá sea el equivalente de “si tú eres un observador de ley”. En la frase siguiente se destaca el contraste entre el que guarda la ley y el que la quebranta. El griego pone énfasis en la práctica habitual de la obediencia. Una sincera disposición para obedecer la le de Dios es la condición que él siempre puso para cumplir sus bondadosas promesas a los judíos (Ex. 19: 5-6; Deut. 26: 16-19; Jer. 4: 4).
¿Podía el gentil o incircunciso cumplir con las demandas de la ley?

Si un gentil cumple los requerimientos de la ley, su incircuncisión no hace que su obediencia sea menos aceptable. La circuncisión era un rito simbólico con el cual Dios tenía el propósito de ayudar a los hijos de Israel en la prosecución de una forma de vida completamente en armonía con la ley de Dios. Si los gentiles, sin el beneficio de ese rito simbólico, hacían las cosas contenidas en la ley, también compartirían las promesas hechas a los judíos.
El que físicamente es incircunciso” puede considerarse como la contraparte de la frase “judíos de nacimiento” (Gál. 2: 15). Las palabras significarían “en su estado natural de incircuncisión”. Esto corresponde con el tema de Rom. 2: 28 -29, Según el cual la verdadera circuncisión no es externa y física sino algo que tiene que ver con el corazón y el espíritu, que no es literal.
La mera conformidad externa con la ley no hace que una persona sea verdaderamente judía, de acuerdo con la definición de la Biblia, aunque descendiera de Abrahán y fuera circuncidado.
Los que son verdaderamente judíos poseen el espíritu y el carácter que cumple el propósito de Dios al llamarlos para que sean su pueblo escogido. Dios los ha apartado no para que cumplan únicamente con ciertos ritos externos, sino para que sean un pueblo santo de corazón y en su vida (Deut. 6: 5; 10: 12; 30: 14; Sal. 51: 16-17; Isa. 1: 11-20; Miq. 6: 8). .
El fondo espiritual de la circuncisión es el corazón, sin el cual no tenía valor la ceremonia externa, se enseñaba claramente en el AT (Deut. 10: 16; 30: 6; Jer. 4: 4; 9: 26; Eze. 44: 9; cf. Hech. 7: 51; Fil. 3: 3; Col. 2: 11). El propósito de la circuncisión era ser una señal de separación del mundo pagano y de consagración al verdadero Dios. El rito implicaba renunciar a todo pecado y abandonarlo, la separación de todo lo que fuera ofensivo a Dios. Una obra tal era manifiestamente “del corazón”.

La verdadera circuncisión exige una obra interna y espiritual de sumisión a Dios, y es más que un simple cumplimiento externo con los requerimientos de un ritual.
Mucho de lo que en este capítulo se ha dicho acerca de los judíos podría aplicarse a los que se llaman cristianos. Es sumamente privilegiado el que tiene la Palabra de Dios y en tiende su deber. Ese conocimiento puede conducir a la santidad y la felicidad en esta vida y a la vida eterna en el más allá. Pero es algo terrible que los cristianos descuiden los privilegios de que disfrutan.

Serán juzgados de acuerdo con la luz que han recibido. Practicar externamente la religión no puede salvarlos, no importa cuán conservadoras puedan ser sus creencias. El aprecio que los hombres tengan por su aparente piedad no es la verdadera medida de su carácter real y de la forma en que Dios los considera. Los ritos externos y las ceremonias son mucho menos importantes que la condición de la mente y del corazón.  El hecho de que uno se haya bautizado no lo salvará; que nuestros nombres estén en la lista de los miembros de la iglesia, o que nuestros padres sean piadosos, no nos garantiza la salvación. El verdadero cristiano es el que lo es interiormente; la verdadera religión tiene que ver directa e íntimamente con el corazón.

El cristiano debe hacer de la alabanza de Dios el propósito de sus esfuerzos. No debemos hacer nuestra obra como quien sirve ” “al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios” ” (Efe. 6: 6; cf. Col. 3: 22). Cristo es nuestro ejemplo. “Yo hago siempre lo que le agrada [al Padre]” (Juan 8: 29). Pablo no agradaba a los hombres sino a Dios (1 Tes. 2: 4).[28]

¿Qué dice Elena G. de White?

Elena G. de White escribe:

En su Epístola a los Romanos, Pablo expuso los grandes principios del Evangelio. Declaró su posición respecto a las cuestiones que perturbaban a las iglesias judías y gentiles, y mostró que las esperanzas y promesas que habían pertenecido una vez especialmente a los judíos, se ofrecían ahora también a los gentiles.

Así muestra Pablo que Dios es abundantemente capaz de transformar el corazón del judío y del gentil igualmente y de conceder a todo creyente en Cristo las bendiciones prometidas a Israel[29]

Ninguna ceremonia exterior puede reemplazar a la fe sencilla y a la entera renuncia al yo. Pero ningún hombre puede despojarse del yo por sí mismo. Solo podemos consentir que Cristo haga esta obra. Entonces el lenguaje del alma será: «Señor, toma mi corazón; porque yo no puedo dártelo. Es tuyo, mantenlo puro, porque yo no puedo mantenerlo por ti. Sálvame a pesar de mi yo, mi yo débil y desemejante a Cristo. Modélame, fórmame, elévame a una atmósfera pura y santa, donde la rica corriente de tu amor pueda fluir por mí.[30]

Una religión fría y legalista nunca puede conducir las almas a Cristo, pues es una religión sin amor y sin Cristo. Cuando el ayuno y la oración se practican con un espíritu de justicia propia, esto resulta algo abominable para Dios. La rutina de las ceremonias religiosas, la humillación externa, el sacrificio impuesto, todos proclaman al mundo el testimonio de que quien realiza esas cosas se considera justo. Esas cosas llaman la atención al que observa esos rigurosos deberes y dice: Este hombre tiene derecho al cielo. Pero todo es un engaño. [31]

Los judíos perdieron la vida espiritual de sus ceremonias, y se aferraron a las formas muertas. Confiaban en los sacrificios y los ritos mismos, en vez de confiar en Aquel a quien éstos señalaban. A fin de reemplazar lo que habían perdido… cuanto más rígidos se volvían, tanto menos del amor de Dios manifestaban.[32]

Es interesante notar como Elena G. de White a través de sus escritos evidencia una vez más que en el cielo no hay acepción de personas; que los judíos y los gentiles son igualmente preciosos a la vista de Dios; que por medio de Cristo todos podemos ser hechos partícipes de las bendiciones y privilegios del evangelio.

CONCLUSIÓN

De las 21 cartas del Nuevo Testamento, tenemos la certeza de que Pablo escribió 13. Estas cartas nos proporcionan un conocimiento profundo acerca de la fe y la vida de las iglesias en sus primeros años de existencia. La carta de Pablo a los Romanos es una de las más influyentes en el pensamiento evangélico de los líderes de la Iglesia del Señor a lo largo de la historia del cristianismo. Muchos cristianos conocidos han conocido la salvación en Cristo a través de las páginas de esta carta, por ejemplo, Agustín de Hipona y Martín Lutero y John Wesley. Romanos contiene una declaración racional y bien estructurada del evangelio que Pablo predicaba.

Después de este interesante estudio se puede llegar a la conclusión que Pablo considera el caso de los judíos, que tienen la ley, que tienen los profetas, pero que también son inexcusables porque tampoco está libre de la culpa del pecado, aunque tenían ventajas y privilegios. Este concepto se amplía a través de todo el capítulo incluyendo el capítulo 3 .Constantemente da a entender que sin excepción, estamos bajo el pecado, todos somos culpables delante de Dios .Me imagino a los judíos pensando:”¿y qué pasa conmigo? Después de todo, soy judío y tengo ciertas ventajas ante Dios. Pablo muestra que el judío se encuentra exactamente en la misma barca que el resto de las personas.

A pesar de sus ventajas, está dominado por la misma enemistad de corazón que otros. De manera que la conclusión a la que llega Pablo es que la humanidad necesita, sin excepción, un Redentor. Pero es evidente que hay una esperanza, si leemos el capítulo 3:21 Pablo comienza a explicar el evangelio que se introduce en 1:16, diciendo que Dios ha hecho provisión para nuestros pecados. La respuesta al problema del pecado es la propiciación en Jesucristo, ya que el verdadero judío es la persona cuya alabanza no procede de los hombres sino de Dios, los ritos y las ceremonias externas no constituyen escala para la salvación solamente creer en Cristo y entregarle nuestro ser a Dios garantiza nuestra esperanza.

Esperamos que este trabajo investigativo haya sido de provecho al lector, sobre todo un agente motivador que lo lleve a ser de la Palabra de Dios una fuente de estudio y de investigación profunda que no le permita conformarse con lo que escuche o superficialmente lea sino que pueda estudiar, hacerse preguntas, generar ideas para un mejor enriquecimiento que lo lleve a un vínculo más estrecho de Dios y de su Palabra.

 

 Bibliografía

[27] John F. Walvoord and Roy B. Zuck, El Conocimiento Bíblico, Un Comentario Expositivo: Nuevo Testamento, Tomo 2: San Juan, Hechos, Romanos (Puebla, México: Ediciones Las Américas, A.C., 1996). 254.

[28]F. D. Nichol, trad. U. F. Ampuero Matta. Comentario Bíblico Adventista, T6 (Buenos Aires: Asociación casa editora sudamericana, 1995) ,40.

[29] Elena G. de White. Hecho de los Apóstoles (Biblioteca Electrónica Adventista ,2011) ,36.

[30] Elena G. de White. Palabras de Vida del Gran Maestro (Biblioteca Electrónica Adventista,2011) ,121

[31] Ibíd. Mensajes Selectos (Biblioteca Electrónica Adventista, 2011) ,67.

[32] Ibíd. Cristo en su Santuario (Biblioteca Electrónica Adventista, 2011) ,26.

[12] Jorge G. Parker. Estudios sobre Romanos (EE UU: Portavoz, 1996) ,15.

[13] Juan, Schaat .El Camino Real de Romanos (EE UU: Subcomisión Literatura Cristiana, 1977), 6.

[14] William Hendriksen, Comentario Al Nuevo Testamento: Romanos (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2006), 125.

[15] William Hendriksen, Comentario Al Nuevo Testamento: Romanos (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2006), 55.

[16] Gerhard Kittel, Gerhard Friedrich and Geoffrey W. Bromiley, Compendio Del Diccionario Teológico Del Nuevo Testamento (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2002). 810-12.

[17] Gerhard Kittel, Gerhard Friedrich and Geoffrey W. Bromiley, Compendio Del Diccionario Teológico Del Nuevo Testamento (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2002), 752-53.

[18]Gerhard Kittel, Gerhard Friedrich and Geoffrey W. Bromiley, Compendio Del Diccionario Teológico Del Nuevo Testamento (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2002), 43.

[19] Gerhard Kittel, Gerhard Friedrich and Geoffrey W. Bromiley, Compendio Del Diccionario Teológico Del Nuevo Testamento (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2002). 1271-72.

[20] Roberto Hanna, Karen Suárez Arroyo and Edgardo Álvarez, Ayuda Gramatical Para El Estudio Del Nuevo Testamento Griego, Segunda edición (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 1993). 216.

[21] Gerhard Kittel, Gerhard Friedrich and Geoffrey W. Bromiley, Compendio Del Diccionario Teológico Del Nuevo Testamento (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2002). 1229-31.

[22] Gerhard Kittel, Gerhard Friedrich and Geoffrey W. Bromiley, Compendio Del Diccionario Teológico Del Nuevo Testamento (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2002). 467.

[23] Gerhard Kittel, Gerhard Friedrich and Geoffrey W. Bromiley, Compendio Del Diccionario Teológico Del Nuevo Testamento (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2002). 409-10.

[24] Gerhard Kittel, Gerhard Friedrich and Geoffrey W. Bromiley, Compendio Del Diccionario Teológico Del Nuevo Testamento (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2002). 855-73.

[25] Gerhard Kittel, Gerhard Friedrich and Geoffrey W. Bromiley, Compendio Del Diccionario Teológico Del Nuevo Testamento (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2002). 323-27.

[26] William Hendriksen, Comentario Al Nuevo Testamento: Romanos (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2006). 125-26.

[3] Newell, William. Romanos. (EE UU: Portavoz, 1949), 15.

[4] Ibid.15.

[5] Schaat, Juan .El Camino Real de Romanos (EE UU: Subcomisión Literatura Cristiana, 1977), 17.

[6] B, Cranfield. La epístola a los romanos (Buenos Aires: Nueva Creación, 1993) ,21.

[7] Alfredo Breto, Exegesis de Santiago 5:14-15 (Seminario Teológico Adventista de Cuba, 2008) ,18.

[8] Carballosa, Euis .Romanos, Una orientación expositiva Y practica (EE UU: Portavoz, 1994) ,17.

[9] Jeffrey S. Lamp, Paul, the Law, Jews, and Gentiles: A Contextual and Exegetical Reading of Journal of the Evangelical Theological Society 42:1 (marzo 1999), 33.

[10] Jeffrey S. Lamp, Paul, the Law, Jews, and Gentiles: A Contextual and Exegetical Reading of Journal of the Evangelical Theological Society 42:1 (marzo 1999), 33.

[1] Bailey, Brian. Exposición al libro de Romanos. (Guatemala: Sion, 2001), 15.

[2] Jorge S. Somoza, Comentario Bíblico Del Continente Nuevo: Romanos (Miami, FL: Editorial Unilit, 1997), 65-67.

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