No le escapes a tu llamado, “el Titanic”

Por: Eduardo Flores

No le escapes a tu llamado

Uno de los desastres más grandes en la historia de la navegación fue el hundimiento del Titanic. Barco que era considerado por sus fabricantes como imposible de hundir. Una de las escenas de la película muestra al diseñador del barco hablando con la gente de alta sociedad en una de las grandes y fastuosas salas de la nave, diciendo que “a esa maravilla de la tecnología no puede hundirla ni Dios”.

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 Todos sabemos lo que pasó. En su viaje inaugural esta impresionante mole de acero y fastuosidad cayó hasta lo más profundo del océano a causa de la arrogancia de sus autoridades al chocar contra un iceberg por ir demasiado rápido, entre otras cosas.

¿Podremos comparar esta catástrofe que causó 1513 muertes, con nuestro llamado a servir en la  vida de Cristiano?, ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?. Veamos cuáles fueron los errores que causaron el hundimiento del barco y cómo se relacionan entre si con los llamados que Dios ha hecho a nuestras vidas.

  • Necedad
    Aunque el Titanic fue construido por profesionales, no fue suficiente para demostrar que el hombre no comete errores.
    Noé no fue profesional. Su arca fue diseñada por Dios mismo y lo halló apto para la obra Gn 6:8. “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová”
    En el versículo 22 nos dice que determinación tomó Noé después que Dios le llamó:
    22Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó.
    Si Dios te llamó, ¿Hallarás gracia delante de El? Si Dios te llamó, ¿hiciste todo conforme a lo que Dios te mandó? 

2- Soberbia. La soberbia del fabricante termino por hundir el barco
Por la soberbia lucifer cayo de la gracia de Dios.   Ezequiel 28:16 y 17 A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. 17Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti.
Si Dios te llamó, ¿crees que es porque ya te las conoces todas?, ¿crees que no necesitas capacitarte, ni necesitas ya más de él?   Si crees que ya lo sabes todo, y que no necesitas más del Espíritu Santo te hundirás irremediablemente en la soledad de tu vida.

3- Egoísmo No había botes suficientes para todos, sólo para la mitad de los pasajeros y la tripulación. Creyeron los constructores tanto en su propia obra que sólo planearon poner la mitad de los botes.
Si Dios te llamó, ¿ crees que te dejará con la mitad del trabajo hecho?, ¿crees que Dios trabaja a medias? Si Dios te llamó, ¿Crees que te dejará a la deriva?

 

  • 4- Apatía Los botes que salieron lo hicieron con no más de 12 personas cuando la capacidad de cada uno era de aprox. 60 pasajeros A casi nadie le importó lo que sucedería con el resto de la gente que quedaba en el barco. Sólo la primera clase para la tripulación era importante. Ellos querían salvar a su propio dinero y bienes sin ver que hasta sus propios familiares quedaban para morir en las aguas heladas. Proverbios 21:2 Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones. 3 Hacer justicia y juicio es a Jehová Más agradable que sacrificio. 4 Altivez de ojos, y orgullo de corazón, Y pensamiento de impíos, son pecado. Proverbios 21: 13 El que cierra su oído al clamor del pobre, También él clamará, y no será oído.
    Si Dios te llamó: ¿Crees que le interesa si tienes o no dinero?
    A Dios no le interesa cuanto dinero tengas o cual sea tu posición económica para llamarte

5-Dejadez   El barco más cercano, El Californian,  tenía su operador de radio dormido.
Es posible que alguien te esté pidiendo auxilio o te necesite y vos estés dormido. Es posible que Dios mismo te esté necesitando para algún trabajo especial y vos sigas allí dormido.
Si Dios te llamó, ¿te vas a echar al abandono esperando un milagro?
Si Dios te llamó, ¿Te vas a quedar dormido por años en tu banco de iglesia dejando que El Espíritu Santo use a otro para su trabajo?

6- Orgullo El Titanic tenía 16 compartimientos estancos pero con que se inundaran 4 de ellos era suficiente para hundirlo. El Iceberg perforó 5 Los ingenieros y constructores estaban orgullosos de su obra. Nunca se imaginarían que 4 compartimientos estancos se inundarían y ni que hablar de 5. Su orgullo los cegó. No los dejó ver todas las posibilidades de desastre con claridad.   Quizás te creas que tienes todos los conocimientos necesarios para enfrentar la obra o el desafío. No dejes que el orgullo inunde tu corazón. Mira con claridad lo que Dios tiene preparado para ti y no dejes que el orgullo cegue tu visión de las cosas.

soberbia y orgullo 1Filipenses 2:3 al 10   3Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. 5Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 9Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Si Dios te llamó, ¿Eres lo suficientemente humilde como para entender el plan de Dios? Si Dios te llamó, ¿Estás dispuesto a renunciar a tu orgullo por amor a Cristo?

7- Arrogancia Navegaba demasiado rápido en aguas peligrosas. Los hielos desprendidos en esa zona eran muchos. El pensar que el barco era indestructible les hizo caer en la arrogancia de creerse como Dios. Muchas veces nos va tan bien en el trabajo que Dios nos ha encomendado que llegamos a creer que somos nosotros los que lo estamos logrando.  Todo se ve tan lindo y tan bendecido que mi ego comienza a hincharse a tal punto que el primer dardo de satanas nos pincha el furor. La arrogancia ha entrado a nuestra visión y llamado. 1 Samuel 2:3 y 4 No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; Porque el Dios de todo saber es Jehová, Y a él toca el pesar las acciones. 4 Los arcos de los fuertes fueron quebrados, Y los débiles se ciñeron de poder. Jeremías 49:16 Tu arrogancia te engañó, y la soberbia de tu corazón. Tú que habitas en cavernas de peñas, que tienes la altura del monte, aunque alces como águila tu nido, de allí te haré descender, dice Jehová.
Si Dios te llamó, ¿crees que la gloria es para ti? Si Dios te llamó, ¿Crees que porque te va bien en tu ministerio es por ti?

Conclusión: De todos los botes que habían en el barco sólo 1 regresó. Solamente 1 persona de esos botes tuvo misericordia por las almas que se estaban ahogando y congelando en el océano. Quizás sea Jesucristo mismo el que está regresando a tu vida en este momento para rescatarte de tu mar oscuro, frío y pasivo. El quiere que vuelvas a ser una persona con propósito pero para eso debes dejar de lado los mismos errores que los hombres del titanic cometieron. Necedad, soberbia, egoísmo, Apatía, dejadez, orgullo, arrogancia son sinónimos de hundimiento.

Si Dios te llamó, ¿Hasta cuando esperarás para subirte al bote?.       Salmos 40:1 al 4: Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Jehová. Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza, Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira.

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